Maquillajes de día: claves y trucos

13 marzo, 2013
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir en Pocket
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Flipboard
  • Compartir en Pinteres
  • Compartir en Twitter


Esta primavera, los maquillajes de día se llevarán muy naturales y muy luminosos. La clave es que parezca que realmente no vamos maquilladas, que transmitamos un aspecto saludable y al mismo tiempo impecable y esto, a partir de cierta edad sobre todo, no siempre es fácil de conseguir. Tengamos la edad que tengamos, nuestro rostro deberá irradiar juventud, frescura, brillo, naturalidad… ¿Cómo conseguirlo? Estas son algunas de las claves.

1.- Maquillajes invisibles. El que nuestro maquillaje no destaque no quiere decir que sea inexistente. Su función es la de corregir las pequeñas imperfecciones de la piel, tapar manchas, borrar signos de fatiga e igualar el tono, pero de la forma más natural posible, nunca creando un efecto máscara ni destacando tres tonos más oscuros que el real de nuestra piel. Para conseguir un efecto natural efectivo, lo más importante es escoger bien el tono, que sea lo más aproximado posible a nuestro color de piel.

2.- Utiliza al máximo las propiedades de cada producto y combínalas con los demás. Simplemente un “fond de teint”, es decir una base de maquillaje, no es suficiente; se puede combinar con correctores, polvos compactos, polvos bronceadores, coloretes. Los productos que deberás usar dependerán de tu tono de piel, de tu edad y del efecto que desees conseguir.

3.- Consigue un efecto luminoso con unos toques estratégicos. Para esto, los polvos minerales con efecto bronceado son indispensables. Tienes diversidad de tonos y acabados con distinto brillo, debes escoger el que más se asemeje al tono moreno de tu piel y aplicarlos con una brocha ancha y toques ligeros en los lugares donde primero se notan los efectos del sol: en frente, nariz y pómulos. El éxito será total si lo combinas con una pizca de claridad en la línea interior de las cejas y con un toque glossy en los labios.

Marga G.-Chas Ocaña

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.